Intercambio SErpis/Collèges François Mitterrand, Marie Curie d’Arras. Francia

Avec des cathédrales pour uniques montagnes

Et de noirs clochers comme mâts de cocagne

Où des diables en pierre décochent les nuages

Avec le fil des jours pour unique voyage

Et des chemins de pluie pour unique bonsoir

Avec le vent d’ouest écoutez le vouloir

Le plat pays qui est le mien

Le plat pays, Jacques Brel

Aunque este poema está dedicado a Bélgica, su pais natal, Jacques Brel podría estar describiendo también la vecina región francesa conocida como le Nord, El Norte.

De todas las regiones que componen Francia, 26, conocíamos algunas más populares por sus atractivos naturales como la Alta Saboya o la Bretaña, por sus ciudades de arquitectura singular como Toulouse o Burdeos, por su historia y su glamour, como París… También conocíamos aquellas regiones más próximas a España, de gran belleza y fácil acceso como Midi-Pyrinées.

Pero ¿Arras?

Cuando recibimos una propuesta de intercambio de un instituto de Arras, (Vous avez dit Arras?) nuestra primera reacción fue ir a buscar un mapa para saber dónde estaba. Y nuestra sorpresa fue mayúscula al ver que se trataba de una pequeña ciudad situada en la región más septentrional de Francia, casi en la frontera con Belgica, descrita perfectamente en la canción de Jacques Brel como “Le plat pays”.

IMG_20170326_185501

Y así es; Arrás, capital del departamento de Pas de Calais, se encuentra en medio de una zona sin montañas, una llanura extensísima de atractivos desconocidos para nosotras.

Lejos, muy lejos de Valencia si lo medimos en horas de autobús nos iba a permitir, sin embargo, descubrir lugares interesantísimos donde se desarrollaron momentos cruciales de la historia del siglo XX, que tras este viaje no olvidaremos.

Llegamos a Arrás tras hacer una escala en nuestro viaje en Poitiers. Allí visitamos el parque tecnológico de Futuroscope y descansamos una noche.

Al día siguiente, domingo 26, el cansancio de las horas de autobús fue dejando paso al nerviosismo entre nuestros alumnos y alumnas a medida que se aproximaba la hora del encuentro con sus “correspondants”: “¿cómo serán las familias?” “¿me entenderán con mi pobre nivel de francés?”, “¿cómo se dice que les he traído un regalo?” Decenas de preguntas para las cuales sólo teníamos una respuesta: “Estad tranquilos, que son familias como las vuestras”

IMG_20170329_084552

Porque esos son algunos de los objetivos del intercambio, reconocernos iguales al resto de europeos, difuminar las barreras que a veces establecen los estereotipos, descubrir lo que nos une y no lo que nos separa.

A partir de ahí, todo fue cada vez más fácil.

Las familias los recibieron calurosamente; la timidez inicial fue cediendo con el paso de los días y sus dificultades para expresarse o comprender el idioma disminuyeron considerablemente.

Los alumnos y alumnas franceses asistían a dos collèges distintos: Marie Curie y François Mitterrand, y desde allí salíamos cada mañana a hacer nuestras visitas.

Algunas de estas excursiones fueron a

  • Lille, donde hicieron un rally para descubrir la ciudad: la ancienne bourse, la catedral de Notre Dame de Treille o le vieux LIlle ya no tienen secretos para ellos
  • Arras en cuya visita nos acompañaron los alumnos franceses, y a lo largo de la cual recorrimos el centro histórico, el ayuntamiento y su famoso beffroi o campanario. IMG_20170330_115306
    • La Carrière Wellington, entramado de túneles subterráneos de importancia crucial para la batalla de Arras, que tuvo lugar el 9 de abril de 1917
    • Amiens, con su magnífica catedral gótica, la más grande de Francia, y el interesantísimo museo de Jules Verne.IMG_20170328_120418IMG_20170330_121441
      • El sitio de la memoria Vimy, que recuerda la participación canadiense en la batalla de Arras. Se da la curiosa circunstancia de que, tras aquella batalla, el gobierno francés ofreció de forma vitalicia todo el espacio donde tuvieron lugar los combates al pueblo canadiense, que sigue ocupándose en la actualidad de la custodia del monumento

      Hemos de agradecer la inmejorable acogida del profesorado francés, Alejandro Baturone y Mathilde Devos que nos hicieron sentir realmente como en casa, facilitándonos al máximo nuestro trabajo, así como a los directores de ambos centros, Mme Degroise y Mr Libessart, que en todo momento se mostraron solícitos con nosotros trataron de hacer la estancia a nuestro alumnado lo más agradable posible.